De vuelta a la pinche realidad. XX Lager, Ron Bacardi, Coca-cola, Peñafiel, limón y un putazo de hielo, 40 grados Celsius me la pelan. Pinche blog para llenarlo de mierda mental ¿¿para eso?? Hay un chingo de mierda pero no hay tanto papel higiénico para limpiarla. Hoja en blanco: la pesadilla, la ruina del creador. Otra vez, pensando y no llegando a ningún lado.
Mi padre fue una mierda de ser humano, creo que aún lo es, creo que aún sigue vivo, chingándole la madre a alguien. Me importa un carajo su vida o como él le llame.
Ayer regresé de Austin, Texas, en el camino de vuelta en el autobús proyectaron "Hachi: A dog's tale", una película hermosa que trata sobre la lealtad y el AMOR de un perro hacia su amo y el amor de un amo hacia su perro. Está basada en la historia real de un perro japonés que fue leal a su amigo humano aún después de su muerte; el hombre viajaba en tren para ir a su trabajo, el perro lo acompañaba en cada ida hasta la estación y se regresaba a su casa y lo esperaba a la hora exacta en que el hombre volvería... pero un día el hombre no volvió, y Hachi fielmente lo esperó cada día.
Sé lo qué es la amistad, tengo amigos, aunque en mis posts pasados parezca que es un hombre huraño el que escribe.
Sé lo qué es la verdad, casi siempre soy honesto, aunque lo manifiesto de una forma rara; la honestidad hace que me aleje de los demás y viceversa, a veces tengo que usar mi personalidad hipócrita para sobrellevar la carga diaria, para no perder mi empleo, para no herir susceptibilidades.
A la verga, el mundo gira, la gente camina. Isolation. Desperation. Unos dicen que hay vida en Marte, otros dicen que hay vida en la Tierra. Yo acabo de llegar.
Los espero en el limbo, los saludo y me despido.