miércoles, 31 de marzo de 2010

Hoy fui al museo, una de las exposiciones era la de Filemón Santiago, artista oaxaqueño que al parecer radica en Chicago. No soy crítico de arte así que me limitaré a decir que en general me gustó. Su obra se componía de óleos grandes muy coloridos, con alguno que otro en tonos oscuros y también había acuarelas. El artista creó situaciones que incluso me parecieron divertidas, fue una muestra muy agradable donde se apreciaba la gente, la comida del mar y los animales. Lo que me llamó mucho la atención fueron los comentarios que estaban pegados al lado de algunas pinturas. En uno de ellos Santiago dijo que antes de aprender a pintar era un salvaje.

sábado, 27 de marzo de 2010

Volver volver.

El camión iba a reventar, casi tres hileras de gente parada, unos iban a sus trabajos y otros eran estudiantes como yo. Era normal que ese camión que atravesaba de sur a norte siempre fuera tan lleno a esa hora, tenía que tomarlo para no tomar dos. También era normal que los choferes manejaran muy aprisa, sin respetar señalamientos viales, sin importarles que junto con ellos viajaban personas que soportaban la brusquedad de las vueltas, las frenadas, los topes en el pavimento. Parecía una batidora. De repente me dieron náuseas, jalé el cordón y sonó la campana de bajada, el chofer empezó a frenar, el pasillo estaba muy apretado y temía que no lograra llegar a la salida antes de que el camión partiera de nuevo pues el cúmulo de pasajeros con sus anchas mochilas dificultaba mi objetivo. Gracias a empujones y a algunos "con permisos" salí al aire fresco. En la parada vomité los corn flakes al pie de un anuncio comercial, nunca desayunaba pero ese día hice una excepción. Me encontraba cerca de la plaza de toros pero no de la Universidad. Esa mañana nublada tuve que tomar dos camiones.